El fotógrafo argentino Pablo Tosco fue galardonado con el primer premio en la categoría Temas Contemporáneos del World Press Photo 2021 por su trabajo en Yemen, donde pudo visibilizar la historia de Fátima.

Tosco centra su lente sobre las crisis humanitarias olvidadas y personas cuyas historias fueron silenciadas. Su trabajo intenta poner en evidencia las desigualdades e injusticias que afectan a las personas más vulnerables. Pablo es cordobés pero reside en Barcelona. Ya en España, de 2004 a 2021 tuvo a su cargo la coordinación de proyectos de la ONG catalana- británica Oxfam Intermón, realizando reportajes fotográficos enfocados en dar respuestas humanitarias a los conflictos armados, en situaciones de desigualdad extrema en África, América Latina y Asia. “El objetivo mío siempre fue documentar los proyectos que encaramos a través de las personas”, dice Pablo Tosco.

Pescadora

Fátima tiene 9 hijos (6 niñas y 3 niños) y se dedica a la pesca como medio de vida. Tiene una embarcación que pudo comprar con los ingresos que obtuvo vendiendo su pescado. Gracias a Oxfam pudo comprar las herramientas para trabajar en el mar (una red, boyas, etc). Sale todas las mañanas a pescar. Se levanta a las 3 de la madrugada y sale al mar; a veces va sola porque prefiere que sus hijos se queden a hacer otras actividades durante la mañana.

Fátima recoge las redes de pesca junto a su hijo de nueve años, frente a las costas de la comunidad de Khor Omeira. 

“Es un trabajo que llevé a cabo en febrero de 2020. La historia de Fátima me remonta dos años atrás cuando comenzamos las gestiones de autorización y visado para poder entrar en Yemen, país que está en un conflicto armado; además los periodistas, y ONGs tienen dificultades para entrar, hay oscurantismo tanto interno como externo, está silenciado lo que pasa a nivel internacional en Yemen. Con la ONG queríamos saber cómo sobreviven las personas, no victimizarlos sino intentar dar una mirada resiliente, emponderarlos y poder contar cómo lo llevan dentro de este conflicto armado”, comparte Tosco. Y agrega: “Fue un trabajo colectivo, después de 2 años y medio:, administrativos, logistas, lo interesante del trabajo que pudimos hacer con el equipo de Oxfam- Yemen, que llevan años trabajando, fue para poder identificar las historias que den cuenta de los temas que nos interesa dar visibilidad, una de ellas fue buscar testimonios de las mujeres”. 

Cuatro millones de desplazados

“En Yemen -explica-, hay 4 millones de desplazados, el 70% son mujeres y niños. Necesitaba documentar el impacto de esta situación en el colectivo de las mujeres y niñas. A lo largo de estos años llegué a la conclusión de que las guerras son promovidas por hombres y son las mujeres las que intentan preservar la vida, sanar, llevar comida y agua a sus hijos y familiares; yo quise poner en evidencia esta situación a través del testimonio de Fátima y poder hablar de todas las opresiones que tiene que soportar una mujer, más particularmente en Yemen”. En este sentido, agrega: “Me interesaba tener el testimonio de una mujer como Fátima, en un contexto hiperconservador, ella fue capaz de comprar sus redes, sus botes, y poder trabajar y decidir qué hacer con los beneficios de ese trabajo; queríamos que este testimonio pueda dar cuenta del legado de Fátima y de muchas mujeres dentro de su comunidad”.

“Captar la imagen fue un logro colectivo; allí en Yemen hubo tres personas fundamentales: la de protección, la que lleva el proyecto en la zona donde vive Fátima y la figura importantísima que era la traductora, sin ella hubiese sido imposible. No fue de un dia para el otro para Fátima entrar en confianza con nosotros”, cuenta Pablo.

De las tres semanas que Tosco estuvo en Yemen, solamente dos días estuvo cerca de Fátima. “En ningún momento de esos días tuve contacto visual con ella; no le veía el rostro ni los ojos, fue con diálogo y encuentros, charlas muy normales pero en ningún momento se levantó el burka; ese fue uno de los grandes desafíos. Por una cuestión cultural y religiosa no puedo hacerle fotos a cara descubierta, y además, el burka ayuda a proteger la identidad de mujeres que denuncian maltratos y también ayuda a que no pongan en riesgo su vida, su integridad”, recuerda Tosco.   

Tosco presentó al certamen una serie de 15 fotografías. Se premió la fotografía individual de Fátima y eso permitió que su historia trascendiera y que el mundo entendiera un poco mejor las hondas opresiones que aún sufren las mujeres en distintos rincones del mundo.

Fuente: Ministerio de Cultura de Nación

Niños de Yemen desplazados por la guerra. Acnur

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