Cuando hablamos de salud, nos referimos a un estado de bienestar físico, mental y social. No podemos separar la salud mental de las variables que miden un estado de salud bueno u óptimo. Como sabemos, existen multitud de alteraciones psicológicas y emocionales como, por ejemplo, la ansiedad o la depresión. La presencia de este tipo de problemas altera nuestro funcionamiento y nos provoca malestar. De igual modo, los perros son seres emocionales y sociales que pueden experimentar cambios en su estado de ánimo. Por ello, es posible que, ante diferentes causas o motivos, puedan verse afectados por lo que se conoce como depresión canina.

Algunas causas

Pueden existir diferentes motivos que den lugar a la aparición de una depresión en nuestra mascota. Entre las principales, destacan:

  • Soledad o aburrimiento.
  • Pérdida de un ser querido.
  • Cambio de residencia o de familia.
  • Cambios en la rutina o en la familia.
  • Ante sucesos o situaciones desagradables.
  • Como consecuencia de enfermedades.

Síntomas

Es importante conocer cuáles son las principales características de una depresión canina para que podamos identificarla de manera temprana. De este modo, podemos poner en marcha los recursos lo antes posible para mejorar el estado de ánimo de nuestro perro. Entre los síntomas de este problema de estado de ánimo, encontramos:

  • Falta de actividad: es posible observar una disminución en la actividad de nuestra mascota. Juega menos, se mueve menos y sus movimientos son más lentos y pesados.
  • Duerme en exceso: el número de horas que duerme al día aumenta considerablemente.
  • Cambios en el apetito: podemos observar cambios en su apetito, disminuyendo la ingesta de comida o comiendo en exceso. Es posible que como consecuencia se den cambios en su peso.
  • Aúlla o gime con mucha frecuencia: este tipo de conductas son la manera que tienen de expresar su tristeza. Es normal que escuchemos con frecuencia este tipo de sonidos en una depresión canina.
  • Alteraciones en la interacción: se producen cambios en su forma de relacionarse con el contexto. Muestra menos interés por actividades que antes le gustaban. Disminuyen las interacciones y contacto con los humanos y muestra menos afecto.
  • Conductas de huida o evitación: es posible que adopte una conducta huidiza y se esconda con frecuencia en lugares como debajo de la mesa.

Combatir la depresión canina

Como hemos visto, los síntomas de este tipo de alteración generan un gran malestar y pueden ir acompañados de una serie de consecuencias negativas. Por ello, es importante poner remedio lo antes posible. Para ayudar a tu compañero a pasar este bache, hay una serie de cosas que pueden ayudar. Te las mostramos a continuación:

  • Acudir al veterinario: el profesional puede identificar de manera más apropiada el grado de la alteración. En caso necesario, puede suministrar fármacos que ayudarán en las primeras etapas a mejorar su estado de ánimo.
  • Aumenta la duración de los paseos: los paseos pueden convertirse en un momento de distracción y conexión con el entorno. Por ello, es importante dar paseos más allá de satisfacer sus necesidades fisiológicas. Si al principio se cansa en exceso, ve aumentado la duración de manera paulatina.
  • Aumenta la estimulación: utiliza juegos y juguetes atractivos para interaccionar con tu perro. Dedica unos minutos al día para jugar con él y ve aumentando poco a poco el tiempo de juego. Además, puedes emplear chuches y premios para que asocie esas actividades a algo positivo.
  • Intenta no dejarlo solo mucho tiempo y dale mucho amor: para ayudar a tu perro a superar la sensación de soledad y reducir el malestar, es importante que pase tiempo  contigo. Ten frecuentes muestras de afecto y cariño con él, esto le ayudará.

Fuente: Almanimal

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